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5 placeres de las playas de Menorca en invierno

¿Crees que las playas sólo son para el verano? Tostarse al sol y darte un baño es una buena opción pero hay muchas cosas más que puedes hacer. Y algunas de ellas son perfectas para practicarlas en invierno.

Empezamos el día con un paseo por la orilla de la playa viendo cómo amanece. Una sesión de taichí mientras el sol comienza a calentar la arena. Respirar el aire salado, escuchar el murmullo de las olas. ¿Quieres saber qué puedes hacer en la playa en invierno?

El estrés del trabajo en la ciudad se había convertido en tema habitual de nuestras conversaciones. Decidimos hacer un viaje, algo relajado, entre amigas. Nos habían dicho que Menorca era sinónimo de bienestar.

Decidido. Una semana en Menorca. En pleno mes de enero. Te contamos 5 actividades en la playa que nos ayudaron a olvidarnos definitivamente del trabajo:

1.- Masajear nuestros pies mientras paseamos.

Cada día, por la mañana, salíamos a pasear por la playa. Descalzas, sintiendo la arena en los pies y su diferentes texturas. En Cavalleria, al norte, la encontramos gruesa y de color tostado mientras en Cala Galdana, al sur, era fina y clara. Es curioso lo relajante que resulta quitarte los zapatos y los calcetines y sentir la arena en los pies. Es como un suave y agradable masaje.

agua
Uno de los días caminamos por la orilla del mar mojándonos los pies. La arena estaba caliente y el agua fría nos cubría los tobillos. La temperatura era suave y acabamos salpicándonos y jugando como si fuéramos niñas. Fue muy divertido.

2.- Taichí frente al horizonte.

Un par de días nos apuntamos a una sesión de taichí en la playa. Sólo oíamos el murmullo del mar y el sonido del viento. Era un silencio sonoro que nos llenaba de paz mientras movíamos el cuerpo concentradas. ¡Vaya! Una experiencia increíble. No hay nada como hacer ejercicio suave al aire libre. Luego vimos que llegaba un grupo de personas corriendo por la arena.

Punta Prima
Cuando acabamos, nos fuimos al hotel donde habíamos encargado masajes para todas. Fue estupendo y después nos regalamos un buen desayuno con productos de Menorca: tostadas con sobrasada y queso para recuperar las fuerzas.

3.- Pierde la noción del tiempo recogiendo “ninetes”.

El día que fuimos a Binimel.là, al norte, vimos una familia en la playa. Los padres entretenían a los niños cogiendo una especie de pequeñas y curiosas piedras. Nos contaron que son las tapas de unos caracoles. Con ellas los animales se encierran en la caracola para protegerse. En Menorca las llaman “ninetes” pero nos contaron que en otros lugares las llaman “ojos de sirena”, “ojos de gato” o piedras de la virtud. ¡Nunca habíamos visto nada parecido! Con las más bonitas, algunos joyeros y bisuteros de la isla hacen joyas.

Nos pusimos a buscar retirando suavemente las capas de arena y pasamos una mañana muy entretenidas. Recogimos unas cuantas que nos llevamos de recuerdo.

4.- Capta el momento. Vive un puesta de sol.

La arena, el mar, el sol, las dunas, las rocas,…. todo, lo fotografiamos todo. La intensidad de los colores en la isla nos parecía casi mágica. Hicimos un montón de fotografías. Por la mañana durante nuestras caminatas y por la tarde cuando fuimos a ver atardecer en Binigaus. En el hotel nos habían dicho que no podíamos acabar las vacaciones sin hacer visto una puesta de sol.

puesta de sol
También hicimos fotos desde la habitación del hotel. Una de las tardes el cielo se puso muy rojo con unas nubes como deshilachadas que se entrelazaban. Era como un cuadro. Nos sentimos como fotógrafas importantes con unas modelos caprichosas que tapaban el sol o lo dejaban libre a su antojo.

5.- Contemplando el mediterráneo.

Siempre decimos que no podemos estar sin hacer nada. Falso. Una tarde, después de comer, nos acercamos a la playa. Nos sentamos cerca de unas dunas, charlando animadas. Poco a poco la conversación fue decayendo y todas nos quedamos mirando el mar. Fue un buen rato de desconexión absoluta. ¿Por qué el mar te hace sentir esta tranquilidad?

De repente nos llegó a la nariz un perfume suave y dulce. Empezaba a oscurecer pero pudimos ver unas flores blancas que comenzaban a abrirse. En el hotel nos contaron que eran dondiegos. Se abren por la noche e inundan las dunas con su olor.

Otro día, con viento, fuimos a una playa del norte de la isla: Favàritx. El faro, el mar alzándose sobre las rocas, …. otra vez nos dejamos ir y pasamos una hora sin hablar, sólo sintiendo la fuerza del viento y de las olas. ¡Maravilloso!

¿Quieres conocer Menorca en invierno?

Sí, hemos hecho miles de cosas además de ir a la playa. Hemos conocido los pueblos de la isla, hemos paseado por los puertos de Mahón y Ciutadella, los mercados y las canteras de s’Hostal. Aquí el tiempo parece que transcurre más lento. ¿Necesitas unas vacaciones para descansar de la rutina diaria? ¿O disfrutar de unos días de relax? ¿Quieres sentirte bien? Ven a Menorca. Ya nos lo contarás.

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