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GEOGRAFÍA:

Menorca está situada en el centro del Mediterráneo occidental, equidistante de la Península Ibérica y de Cerdeña, del Languedoc y de Argelia.

Es la isla más oriental, la más septentrional del archipiélago Balear y con sus casi 702 kilómetros cuadrados y un litoral de 216 kilómetros, se convierte (después de Mallorca) en la segunda en extensión. Su forma es alargada, los matemáticos la definen como paralelepipédica y a los más prosaicos su dibujo les recuerda a la forma de un riñón o una judía. La mayor distancia que puede recorrerse, entre el Cabo de la Mola en la costa de Levante y el de Bajolí en el Poniente, es de 53 km.

Podemos hablar de una isla plana ya que carece de grandes sierras y montes. Los puntos más elevados se ubican en el centro: El Toro (358m), S’Enclusa (276m) y Santa Águeda (260m).

Al recorrer la isla no tardaremos en apreciar la gran variedad de paisajes que alberga; albuferas y amplias zonas húmedas, pequeños torrentes, suaves colinas y profundos barrancos son algunos de los tesoros naturales que podremos apreciar.

En su línea de costa se abren fondeaderos seguros, como el magnífico puerto de Maó; uno de los más extensos del mundo.

Geológicamente, la isla se divide en dos zonas bien diferenciadas; la de Tramontana y la de Es Migjorn, separadas por una línea imaginaria que sale del fondo del puerto de Maó, siguiendo por la carretera general hacia Ciutadella hasta llegar al Pla Verd para dirigirse a la costa norte hasta llegar a Cala Morell.

La región que queda al norte de esta línea, es conocida como la zona de Tramontana y presenta tres unidades diferentes. La primera, que comprende los terrenos del norte de Maó, Es Mercadal y Ferreries, está formada por suelos primarios de aspecto pizarroso y areniscas cuarzosas. Su costa sin ser muy alta es rocosa e irregular. La segunda unidad, es una zona compuesta por materiales del triásico inferior, formados por areniscas cuarzosas de colores rojizos o amarillos y por sedimentos de arcillas en las depresiones. En esta zona, nos encontramos con pequeñas sierras rocosas cubiertas de densa vegetación y su litoral presenta grandes acantilados. La tercera, que alberga el norte de Alaior y parte del territorio entre Ciutadella y Ferreries, está formada por territorios del jurásico que dan lugar a plataformas ocupadas por masas forestales y sus acantilados son de grandes dimensiones.

En el lado sur de la línea que separa las dos zonas geológicas de la isla encontramos la región denominada Es Migjorn. Está región está formada por rocas calcareníticas miocénicas conocidas como “marès”. Su relieve es poco accidentado y destacan los numerosos barrancos que cruzan la plataforma miocénica y desembocan hacia las numerosas calas y playas de la zona.

HISTORIA:

La estratégica situación geográfica de Menorca, en el centro del Mediterráneo occidental, favoreció su poblamiento humano desde épocas muy remotas. No sabemos quienes eran ni de donde venían los primeros habitantes de la Edad del Bronce, pero su cultura, que conocemos con el nombre de pretalayótica, tiene semejanza con la de sus contemporáneos de Mallorca, Languedoc y Cerdeña.

Alrededor de 1600 a.C se empiezan a levantar misteriosas construcciones megalíticas (navetas, “taulas”, talayotes) y poblados enteros circundados por gruesos muros de construcción ciclópea.

A partir de 450 a.C, muchas otras culturas –griegos, púnicos, íberos– dejaron su huella en la isla, ya que Menorca fue un punto geográfico importante en las rutas marítimas y comerciales.

En 123 a.C. llegaron los romanos y más tarde los vándalos y bizantinos. Sabemos, por la carta del Obispo Severo del año 417, que el cristianismo ya se había implantado en la isla. En el siglo VI se construyeron basílicas paleocristianas en varios puntos, siempre cerca de la costa.

Después de esporádicas incursiones, en el año 903, los musulmanes se instalaron definitivamente en la isla, hasta que en 1287 el rey Alfonso III de Aragón trajo nuevamente el cristianismo a Menorca. Se repoblaron las tierras insulares con gentes que provenían en su mayoría de Cataluña, con las que llegó la cultura y el idioma catalán a la isla.

En el siglo XVI Menorca sufrió terribles ataques por parte de las flotas otomanas que destruyeron las ciudades portuarias de Maó (1535) y Ciutadella (1558), por lo que se emprendieron importantes obras de fortificación. A raíz de su implicación en la Guerra de Sucesión, Menorca pasa a manosbritánicas por el Tratado de Utrech (1712).

El siglo XVIII está marcado por las conquistas y reconquistas entre británicos, franceses y españoles. Hasta que, en 1802 (por el Tratado de Amiens), la isla retornó definitivamente a la soberanía española.

Las influencias exteriores que Menorca recibió a lo largo de la historia han marcado profundamente el carácter, las costumbres y las tradiciones de los menorquines. Además, han dejado un importante patrimonio cultural; desde monumentos y poblados prehistóricos, restos romanos y musulmanes, estructuras de iglesias paleocristianas y arquitectura británica, hasta bellos edificios adornados con detalles modernistas.

Cronológicamente, estos son los hechos más destacados de la historia de Menorca:

3000-1600 a.C: Época pretalayótica (sepulcros megalíticos y navetas de habitación).

1600-123 a.C: Cultura talayótica (navetas de enterramiento, talayotes, “taulas” y poblados amurallados).

450 a.C: Influencia de los púnicos, griegos e íberos.

205 a.C: Supuesta fundación de Maó por parte del general Magón (hermano de Aníbal).

123 a.C: Conquista romana; Menorca pasa a formar parte de la Provincia Hispania Citerior.

417: Carta del Obispo Severo.

454-484: Reino de los vándalos.

534: Imperio bizantino; se construyen las basílicas paleocristinas.

707-902: Esporádicas incursiones musulmanas.

903: Conquista musulmana; Menorca pasa a formar parte del Califato de Córdoba.

1287: Conquista del rey Alfonso III de Aragón y Cataluña.

1343-1515: Se construyen murallas y torres defensivas bajo la Corona de Aragón.

1535: Saqueo de Maó por parte de Barbarroja.

1554: Comienza la construcción del Castillo de San Felipe.

1558: Asalto de Ciutadella por parte de los turcos.

1706-1712: Guerra de Sucesión; Menorca pasa a dominio británico por el Tratado de Utrech.

1722: Maó es proclamada capital de la isla bajo el mandato del gobernador Kane.

1756-1763: Conquista francesa bajo el mando del Duque Richelieu.

1763-1781: Segunda dominación británica.

1782-1798: El Duque de Crillón recupera la isla para España.

1798-1802: Tercera y última dominación británica.

1802: Tratado de Amiens mediante el cual Menorca retorna a la corona española.

1840: Comienzan las obras de la Fortaleza de la Mola.

1886: En Ciutadella se abren las primeras fábricas de zapatos.

1892: En Maó funciona la primera central eléctrica de Baleares.

1898: La crisis de Cuba interrumpe la exportación de zapatos.

1936: Menorca se mantiene republicana durante la Guerra Civil Española.

1953: Llegada del primer vuelo charter desde Londres. Comienza la era turística.

1983: Estatuto autonómico de las Islas Baleares.

1986: Se aprueba la ley de normalización lingüística.

1991: Ley de Protección de Espacios Naturales de Especial Interés (ANEI).

1993: Menorca es declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO.

1996: Aprobación del nuevo Plan Territorial Insular.