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FAUNA

Meloussa, tierra de ganado, fue como llamaron los griegos a la isla de Menorca.El primer mamífero del cual tenemos conocimiento en Menorca es el Myotragus Balearicus, pequeño herbívoro endémico, que se extinguió con la llegada del hombre. Meloussa, tierra de ganado, fue como llamaron los griegos a la isla de Menorca.

Las vacas que pastan tranquilamente en los verdes campos, rodeados de muros de piedra seca, forman una parte importante del paisaje de Menorca. Estas constituyen la base de la ganadería insular y su leche es la materia prima para la producción del internacionalmente conocido queso de Mahón-Menorca. En su mayoría son vacas frisonas, pero además existen otras tales como la vaca roja; una raza autóctona que se adapta más fácilmente a las condiciones ambientales de la isla.

Es en los bosques y barrancos, los torrentes y las zonas húmedas donde se concentra la Fauna silvestre. Entre los pequeños mamíferos hallamos erizos, martas, conejos y hurones y entre los reptiles se pueden ver lagartijas, tortugas y alguna serpiente no venenosa.

En las zonas húmedas hay gran cantidad de ánades, especialmente zampullines y fochas, aunque también se observa la presencia de garzas, cormoranes y el águila pescadora. En los acantilados del norte y en los barrancos del sur podemos avistar aves rapaces como el milano real, el águila calzada y el halcón peregrino.

Entre la gran diversidad marina destacan el sargo, la doncella, la salpa, la oblada, el envid (pez verde), la barracuda y las lisas, que suelen deslizarse en grandes bandadas dentro de las calas y puertos naturales.

FLORA:

Casi un 30% de la superficie de la isla está ocupada por paisaje vegetal no agrícola. En Menorca podemos distinguir tres tipos de vegetación arbórea: los pinares; que ocupan grandes extensiones en el centro de la isla y que en el sur llegan hasta la misma orilla del mar; los encinares, presentes en la parte central y en algunos barrancos del sur; y las comunidades de olivos silvestres o acebuches, que en la isla se llaman “ullastrars”, y que aparecen en suelos poco profundos y secos. Entre las plantas sumergidas en las zonas húmedas destacan las salicornias y los juncos. Cerca del mar, también en terrenos húmedos, existen dos tipos de tamariscos. En la arena de las dunas aparecen la azucena de mar (Pancratium maritimum), el barrón (Ammophila arenaria) y el cardo de playa (Eringium maritimum). En segunda línea crecen pequeños árboles como la sabina.

Una particularidad del litoral de Menorca es la presencia de una especie arbustiva adaptada al viento y a la salinidad y que forma almohadillas espinosas, los aquí llamados “socarrells” (Launaea cervicornis). Los hay de diferentes especies perfectamente adaptadas a las condiciones ambientales adversas y que dan cobijo a otras plantas pequeñas y frágiles.

En primavera la isla es una explosión de colores cuando los campos se visten de rojas amapolas (Papaver rhoeas), y los bordes de los caminos se llenan de amarillos cuernecillos de mar (Lotus creticus). En esta época es fácil encontrar, en prados o bosques claros, alguna de las veinticuatro clases de orquídeas que existen en la isla, entre las que destaca la bella hierba de la abeja (Ophrys balearica), una especie endémica de Baleares.